free music


Free Web Counter

Free Hit Counter






   

<< April 2009 >>
Sun Mon Tue Wed Thu Fri Sat
 01 02 03 04
05 06 07 08 09 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30



MY Home Page



Free counter and web stats




free counters

If you want to be updated on this weblog Enter your email here:



rss feed



 
Saturday, April 18, 2009
Paranoia Views.
Este post es, sobre todo, para mi papá y mi abuelo, que adoran este tipo de chiches electrónicos y promotores de la paranoia.Algunos ya lo conocerán, se trata de "street views", el nuevo juguete de Google. Ahora, no sólo pueden verse las cosas desde arriba con perfecta nitidez, sino que también se puede pasear por las calles de algunas ciudades, tal como si se fuera caminando por ellas, con la posibilidad incluso de mirar hacia arriba, hacia abajo, y hacer un zoom poderoso (hasta leer, a veces, los números de los porteros eléctricos de las casas).Las ciudad por ahora no son tantas, pero tengo la "suerte" de que una de las ciudad fotografiada en su totalidad desde las entrañas, sea una en la que viví más de cuatro años: Madrid. Mi papá y mi abuelo podrán conocer, como desde adentro, algunos de los lugares que fueron importantes para mí por entonces.
Ver mapa más grande


Aquí vivimos junto a otros 50 inmigrantes sin papeles y algunos españoles mal entretenidos. Es una parroquia, aunque no lo parezca. El barrio es Vallecas, un barrio histórico de trabajadores y clase media baja madrileña. En la pared de enfrente -la de los grafittis- nos sentábamos a cantar canciones con la guitarra -por aquella época el furor guitarril era al ritmo de "Creep" y "No Surprises". El único que las conocía era Pedro Pablo, pero tanto Coral como Vanesa hacían lo posible por acompañarnos. Junto a esa misma pared de piedra, Gala me abrazó y me dijo que estaba orgullosa de mí. Fue hace ocho años.
Ver mapa más grandeEn Alonso del Barco 8 vivimos los dos Diegos, Pinto y Bergier, durante algo así como un año, con la visita cada tanto de Lucía Cabrera. Me entero aquí que los muchachos de la casa de computación que quedaba al lado, debieron cerrar -probablemente porque debían dejarle a los conocidos las cosas más baratas, como lo hacían conmigo. Por las noches, en esa puerta horrible, aparecía siempre un yonqui, que cuando tenía la oportunidad, se subía hasta el último piso (el nuestro) y nos meaba en la puerta. ¡Qué hermosos tiempos!
Ver mapa más grandeEn esta casa viví con mucha gente. Empezamos siendo Lidia y Rocio, pero luego fuimos más Gonzalo, más Gabriela, más Victor, y la esporádica visita de Diego Pinto, Diego Casamiquela, Martín y mi mamá. Esto, sumado al hecho de que Lidia y yo fuimos novios a las dos semanas de ser compañeros de piso, explica, más o menos, el nivel de nitroglicerina que se llegó a vivir allí dentro. No hay plantas ni nada en el balcón, así que supongo que de todos sus antiguos habitantes, ya no debe quedar nadie ahi dentro. Si tienen ganas de investigar, pueden ver que yendo hacia abajo, se llega a la Plaza de Lavapiés, que no era otra cosa que el centro de mi Universo por aquellos años.




Ver mapa más grandeY hablando del diablo, ¿no es esta Lidia Navarro saliendo de un edificio de Lavapiés?
Posted at 18.4.09 by nataniel

 

Leave a Comment:

Name


Homepage (optional)


Comments




Previous Entry Home Next Entry