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La película que acabo de ver y que ha cambiado mi forma actual de entender la vida se llama Sinécdoque, Nueva York. Por supuesto que estoy exagerando. Siempre lo hago cuando me entusiasmo con algo. Pero eso no quiere decir que no esté diciendo la verdad. Como en esa rara sabiduría de adolescentes que teníamos con Sebastián, en la que al enamorarnos conocíamos a "la mujer de nuestra vida, hoy", Synecdoche, New York, es la película que me ha cambiado la vida por esta tarde de domingo. Y probablemente un poco más. Y si fuese más parecido a ciertos amigos nuevos que tengo nacidos en Asturias cuyos nombres empiezan con Ric pero que no voy a nombrar, diría algo así como: "Es la película más impresionante de la década, la que resume todo lo sucedido en la humanidad desde que dejamos de esperar algo (la llegada del 2000) y nos quedamos en pelota picada mirandonos las caras como estúpidos, dandonos cuenta de que nada había cambiado, las computadoras seguían funcionando, la gente seguía naciendo y muriendo y necesitando comer, y ahora, encima, para volver a esperar algo en conjunto de la misma manera, tendrían que pasar otros mil años. Y esto, sólo para empezar a describir el casi infinito espectro de colores y temas que la película abarca, su precisión de bisturí, su casi inaguantable tristeza, demasiado real para ser soportada." Y no me importa que ha veces sea exageradamente sentimental, que se le vaya un poco la olla o que sea pretenciosa. Es una película que pretende expresar los sentimientos de una persona -el autor- acerca de la vida Y la muerte... ¿cómo corno no va a ser pretenciosa? ¿Alguien puede a esta altura de la civilización tratar un tema semejante sin ser pretencioso? Yo soy pretencioso escribiendo este blog, ¿cómo no perdonar a alguien que tiene en sus manos a Phillip Seymour Hoffman, Katherine Keener, Samantha Morton, Emily Watson y la impresionante Dianne Wiest, más un presupuesto de millones de dólares para decir lo que quiere? Synecdoque trata acerca de un director de teatro, Cadre Cotard (El síndrome de Cotard, o ilusión nihilista, es un raro desorden neuropsiquiátrico en el que una persona cree que está muerta, o se está pudriendo, o le faltan los órganos internos) que quiere montar una obra real, lo más real posible. Empieza ya a lo grande, con cientos de extras en un galpón enorme actuando de "personas reales", cada uno de ellos con un pequeño conflicto a resolver. Diecisiete años más tarde, el galpón se ha transformado en una New York pequeña, con decenas de miles de actores interpretando a gente real, incluído uno que hace del director, acompañado de otra que hace de su asistenta, seguidos por el director real y la asistenta real, y la esposa del director, que como es actriz, interpreta en escena la misma vida cotidiana que tiene en casa. Pero exceptuando tal vez "Eternal Sunshine of the spotless mind", las películas de Charlie Kaufman son muy difícil de resumir a una sinopsis. Y en este caso, además de escribir, el hombre también dirige. Como en Adaptation, las capas de historia sobre capas de historia sobre significados y símbolos se superponen maravillosamente, y el ritmo sincopado de la edición y los momentos extraños de diálogo que elije para pintar una escena en pocos segundos, más algunos momentos surrealistas dibujados con dos pinceladas, le dan a todo el trabajo una sensación onírica tan perfecta, que la experiencia resulta mucho más realista que cualquier historia de desocupado inglés que usa siempre la misma camisa dirigida por Ken Loach. Dice un actor que interpreta a un cura en el funeral del personaje que representaba a la musa real del director: Todo es más complicado de lo que crees. Sólo ves un décimo de lo que es verdad. Hay millones de pequeños hilos atados a cada decisión que tomás. Podés destruir tu vida cada vez que elegís. Pero tal vez no lo sepas en veinte años. Y nunca vas a darte cuenta de cuándo empezó todo. Y sólo tenés una oportunidad para hacerlo. Tratá de entender así por ejemplo tu divorcio. Y dicen que no hay destino, pero lo hay: es lo que vos creás. Aunque el mundo siga por eones y eones, vos estás aquí por una fracción de segundo. La mayor parte del tiempo la pasarás muerto o sin haber nacido. Sin embargo, mientras vivís, esperás en vano, gastando años, esperando una llamada o una carta o una mirada de alguien o algo que lo solucione todo. Y nunca llega, o parece que sí, pero en realidad no. Así que te pasás el tiempo en arrepentimientos vagos o una esperanza aún más vaga de que algo bueno tendrá que llegar. Algo que te haga sentir conectado, que complete tu vida, que te haga sentir amado. (se aleja de la escena y se sienta al borde de escenario) Y la verdad es que estoy tan enojado y la verdad es que estoy tan jodidamente triste, y la verdad es que estoy tan putamente dolido por hace tanto puto tiempo y todo el rato no hice más que pretender que estaba bien, para seguir adelante. Para... no sé por qué. Tal vez porque nadie quiere escuchar mis miserias, porque todos tienen las suyas propias. Y las suyas son tan inabarcables que no les permiten prestar atención a las mias. Bueno, váyanse todos a la mierda. Amen. Mientras tanto, al oído del director interpretado a otra persona, caminando por una ciudad llena de muertos, alguien dicta: Ahora, es esperar. Y a nadie le importa. Y cuando tu espera termine, esta habitación seguirá existiendo, y seguirá teniendo zapatos, y vestidos, y cajas. Y tal vez algún día, otra persona que espera Y tal vez no. A la habitación tampoco le importa Camina. Lo que alguna vez estuvo frente a vos, un misterioso y excitante futuro, quedó ahora detrás. Vivido, entendido, descepcionante. Te das cuenta de que no sos especial. Luchaste por existir, y ahora te deslizas silenciosamente de ella. Así es la experiencia de todos. De todos y cada uno. Los detalles difícilmente importen. Todos son todos. Fuiste Adele, hazel, Claire, Olive. Fuiste Ellen. Toda su precaria tristeza es tuya. Toda su melancolía. Su cabello gris, como de paja. Sus manos rojas y ásperas. Son tuyas. Es hora de que lo entiendas. |
| miguel(in) March 11, 2009 05:45 PM PDT ya, eso pensé yo! fui a verla con miguel angel y compañía y la verdad es que no salieron muy entusiasmados, de hecho a mi fue al que mas le gustó. Pero es que es eso, que no es una peli/comic tipica de superheroes pero la gente a la que le podría gustar no le va a dar una oportunidad porque no la va a ir a ver. Yo tenía miedo de que se pusieran muchas escenas de acción para agradar al público pero me parece que se contienen (aunque sí que se sobran un poco con la entrada en la carcel). 1 abrazo nos vemos por aquí! | ||
| miguel(in) March 9, 2009 02:25 PM PDT Nicoo! fui a ver Watchmen, el día del estreno (super-friki yo eh!) Mola porque me hace acordarme del viaje a Argentina, que fue cuando me diste a saborear el ilustre cómic. Delicatessen para los sentidos (que poeta me he levantado hoy). El caso es: tú la has visto? que te parece? A mi me gustó bastante. 1 abrazo | ||
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